Cuando se trata de financiar una idea de negocio, virtualmente, las opciones son infinitas. Aunque pueden variar en dificultar para obtenerlas, la variedad de servicios disponibles hoy en día hacen que tu sueño de financiamiento sea más que posible.

Mientras muchas personas solo piensan en el típico préstamo en el banco, la realidad es que hay muchos otros métodos más favorables, desde los créditos rápidos en línea hasta el crowdfunding. Veamos algunas de las diferentes opciones de financiamiento para darte un mejor entendimiento de las opciones que existen.

  1. Préstamo tradicional del banco

Como mencionamos, esta es una de las primeras opciones con la que muchos emprendedores empiezan. Se puede considerar como la ruta tradicional de financiación e involucra coordinar reuniones con los bancos locales, preferiblemente con aquellos que ya has hecho negocio, y consultar sobre sus opciones de préstamos para negocios.

Si tienen la opción, te harán llenar una aplicación. Todo este proceso puede tomar unas semanas o un par de meses. La mayoría de aplicaciones de preguntarán información básica del negocio, la estructura legal, el tipo de negocio, qué productos y servicios ofreces, si estás al día en tus impuestos, etc.

Desafortunadamente, los préstamos del banco no son tan prácticos como eran antes. También hay algunas desventajas para los emprendedores, como el hecho de que las tasas de interés pueden ser más elevadas que otras opciones.

  1. Auto-financiamiento

Nunca debes descartar la opción de autofinanciarte. Actualmente es un método popular para financiar startups y es un buen lugar para empezar. Debes tener una idea clara de cuáles son tus activos, incluyendo cuentas de ahorro, vehículos, cuentas de retiro y otras inversiones. Todo esto juega un rol en tu habilidad de autofinanciarte.

Para aquellos buscando autofinanciarse y no tienen una buena línea de crédito, la opción común son los préstamos inmediatos en línea, que no requieren evaluar tu historial de crédito y hacen el proceso más simple que un préstamo tradicional. Debes tener en cuenta que tu negocio debe poder cubrir tus cuotas de pago.

  1. Preventa de productos

Uno de los métodos que cada vez se vuelve más populares incluye vender tus productos antes de que tu negocio sea oficialmente lanzado. Esto se conoce como una preventa de financiamiento y puede hacerse en ciertas situaciones.

Sin embargo, el producto tiene que estar completamente desarrollado, intentar “prevender” productos que no están listos para el mercado puede ser perjudicial para el futuro de la marca. Con esto te ahorrarás el hecho de tener deudas y comprobarás la viabilidad de tu negocio.

  1. Crowdfunding

Puede que no haya parecido una opción práctica hace unos cinco o seis años, pero ahora el crowdfunding es una forma muy popular de financiamiento para el mercado actual. Y aunque es difícil para la mayoría de negocios ganar tracción a través del crowdfunding (especialmente si tus productos y servicios no son atractivos para los millenials) los beneficios potenciales son enormes.

Sitios web como Kickstarter te permiten empezar una campaña, establecer una meta financiera y ofrecer pequeñas recompensas a las personas que aportan. ¿La mejor parte? Todo el dinero es tuyo, no tienes que dar equidad o devolver el dinero. Hay toda una ciencia detrás de levantar dinero a través de estos sitios, por lo que debes aprender más.

  1. Amigos y familia

Mientras muchas personas dicen que es una mala idea mezclar tu vida personal con tu vida de negocios, los amigos y familiares usualmente son una opción conveniente y flexible para el financiamiento.

De acuerdo a una investigación, el 5% de adultos americanos ha dado fondos a alguien para empezar un negocio en algún momento de su vida. Si decides pedir financiamiento a tus amigos o familiares, es importante tener una estrategia y evitar presionarlos.

  1. Inversores ángeles o capitalistas de riesgo

Los inversores ángeles o capitalistas de riesgo siempre son buenas opciones, pero no todos los negocios cumplen sus requerimientos. Los inversores ángeles tienen como objetivo ayudar a compañías en fases tempranas de crecimiento y esperan obtener entre un 20% a 25% de retorno de su inversión inicial.

Mientras los inversores ángeles están dispuestos a ayudar a los nuevos negocios a crecer, los capitalistas de riesgo solo trabajan con negocios que pueden probar que tienen un flujo de ganancias ya establecido. Típicamente ponen un plazo de cinco años para recuperar su inversión y no tienen tiempo para asesorar o estimular el crecimiento de estos.

El problema con muchos emprendedores y dueños de negocios es que no consideran todas sus opciones. Se encierran en una sola opción de financiamiento y gastan todo su tiempo y energía intentando hacer que ese método funcione. Abriendo tus ojos a todas las opciones que mencionamos arriba – teniendo en cuenta que hay muchas más existentes – puedes incrementar tus oportunidades de financiamiento.

¿Cual de estos tipos de financiamiento utilizarías para tu idea?